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13 septiembre 2008

¿Cuándo abren los ojos los cachorros?

Alguna vez una mascota que tuve parió hermosos cachorros, yo me asusté porque los pequeños no abrían los ojos y pensaba que estaban ciegos, por esto apresurado consulté al veterinario, él me comentó que los cachorros abren los ojos dentro de los 10 a los 16 primeros días.

Y por la duda de la supuesta ceguera, el veterinario me contó que los cachorros no ven muy claro, ellos ven nublado o ciertas formas, pero si están muy cerca de algo o alguien tiende a aclarar la imagen, de igual manera nacen sordos, esto se soluciona luego de 4 semanas y mejora con el pasar de los días.

Ahora ya sé que el tiempo de apertura de los jóvenes ojos de los recordados cachorros, ronda las 2 a 3 primeras semanas, aunque puede presentar variación, nada es exacto.

El primer año del cachorro marca el tiempo para su aprendizaje, durante este tiempo el cachorro desarrolla además su Sistema Nervioso Central, es aconsejable que visites al menos 3 veces a su veterinario durante este periodo, así descartarás los problema de desarrollo y de salud.

Via: www.mascotas.org

06 septiembre 2008

Como cortarle las uñas a tu gato

Como alternativa a quitar las garras quirúrgicamente, y para controlar la destrucción causada por rascar y arañar, muchos dueños de gatos mantienen las garras de sus gatos recortadas. Resulta más sencillo si comienzas mientras tu gato aún es bebé, aunque la mayoría de los gatos pueden ser persuadidos a aceptar este procedimiento.

Utiliza cortauñas disponibles en tiendas para mascotas. Busca del tipo gillotina, y no utilices las que son para humanos, ya que éstas aplastan y lastiman la garra de tu gato. Consigue también reemplazos para los filos, ya que cuanto más filoso, más fácil es de cortar.

También existen cortauñas que se asemejan a tijeras, con el filo corto y en forma de gancho. Estos pueden resultar más fáciles de manejar para algunas personas.

Asegura a tu gato en en el hueco de tu brazo menos hábil, con el gato apoyado en tus piernas o sobre el piso entre tus rodillas, dependiendo del tamaño del gato y de tu propio tamaño. Sujeta al gato hacia tu costado con el brazo, y sostén una de sus patas con tu mano. Esto puede requerir algo de práctica. Como Cortarle las Uñas

Como te está dando la espalda, le será difícil arañarte, o soltarse. Con tu mano hábil, sostén el cortauñas. Si presionas las almohadillas de la pata del gato con la otra mano, sus garras asomarán. Examínalas cuidadosamente (es preferible hacer esto antes de realizar cualquier corte, para familiarizarte con la apariencia de las garras).

Si sus garras son blancas (como lo son en la mayoría de los gatos), es fácil reconocer hasta donde recortar. Utiliza buena luz, y verás que hay un tejido rosado dentro de la uña o garra que comienza desde su base. Esto es comparable con la diferencia que existe entre la uña pegada a tu piel, y la parte que crece más allá de la misma. Jamás cortes la parte rosada de la uña, será doloroso para el gato, quien sangrará por todos lados. Si tienes dudas, es preferible cortar menos uña, aunque signifique cortar más a menudo.

Recorta la porción sobre la parte rosada de cada uña, sin olvidar los espolones. En los gatos, los espolones se encuentran solamente en las patas delanteras, aproximadamente donde los humanos tendríamos nuestros pulgares. Éstos no tocan el piso. Algunos gatos son polidáctiles, y tienen hasta siete uñas en una pata! Normalmente hay cuatro por pata, con un espolón en cada una de las patas delanteras. Las patas traseras no requieren recortarse tan seguido, y en muchos casos ni siquiera es necesario hacerlo; éstas no crecen tan rápidamente y no son tan filosas. Con práctica, te será posible sostener cualquiera de las cuatro patas para el corte de uñas.

Si tienes demasiados problemas para sostener a tu gato y que se quede quieto, pide a alguien que te ayude a sostenerlo. Puedes levantarle una pata y recortarla. Pero ten cuidado: esta posición a menudo significa que debes colocarte directamente frente a las garras del gato, convirtiéndote en un blanco potencial para ser hecho tiritas. Los gatos más viejos en general se resisten más que los jóvenes, por lo que deberías comenzar a acostumbrar a tu gato cuanto antes si pretendes hacer esto.

El corte de uñas debería hacerse semanalmente. Distintas garras crecen a distintas velocidades. Revísalas periódicamente (utiliza la misma posición que para recortar: te dará práctica adicional y reduce la ansiedad del gato por encontrarse en esa posición).

Las garras del gato crecen constantemente, al igual que las uñas de los humanos. Pero a diferencia de éstas, para mantenerse siempre filosas, es necesario deshacerse de las capas externas de uña. Los gatos se morderán las garras, o rascarán, para remover estas capas. Esto es completamente normal, y es comparable a cuando tú te cortas tus propias uñas. Es posible que encuentres pedacitos de uñas por todos lados, especialmente en postes de rascar. Esto es también, completamente normal.

Viaja con tu mascota sin problemas

Si decides llevar a tu perro de vacaciones contigo estás de enhorabuena! Seguro que no sólo él se lo va a pasar de maravilla sino que toda la familia disfrutará de su compañía. Como cualquier otro miembro de la familia, el viaje de nuestro amigo debe ser planificado con cuidado para asegurarnos de que nada va a entorpecer la buena marcha de las vacaciones. A continuación os damos una serie de consejos muy fáciles de seguir.

Más adelante, en esta misma página, os damos información sobre los requisitos para el viaje de animales en distintos medios de transporte. Junto con los requisitos os damos recomendaciones para hacer más agradable el viaje a nuestro amigo.

Los días previos.

Si vais al extranjero deberéis informaros de los certificados veterinarios y permisos que se requieren en el país de destino. Esta información se puede conseguir en el consulado del país que vayáis a visitar. Es importante informarse con antelación, ya que hay países que exigen periodos de cuarentena en la aduana.

Es muy recomendable acudir al veterinario para asegurarnos del correcto estado de salud de nuestro amigo. Podría estar incubando alguna enfermedad que desaconsejase el viaje, o para la que nos debemos preparar como por ejemplo comprando la medicación que va a necesitar. Deberemos además informar al veterinario del sitio que vamos a visitar, para que nos aconseje sobre cómo proteger a nuestro amigo de cualquier enfermedad endémica que pudiese haber en la zona.

El perro debe estar correctamente identificado y dado de alta en el censo canino de vuestra comunidad. Además del chip, os aconsejamos que colguéis una chapa de su correa con su nombre y vuestro teléfono, por si resultase extraviado.

La maleta. Como cualquier otro viajero, nuestro amigo necesita una maleta bien preparada para el viaje. En ella no pueden faltar:

*Su cartilla, al día de vacunas y desparasitaciones. Es interesante que incluyáis una lista con algunas clínicas veterinarias en los sitios que vais a visitar, por si sufriese algún percance.
*Arnés, correa y bozal
*Platos para el agua y la comida
*Comida. En muchos sitios que admiten animales no tienen comida para ellos.
*Bolsas para recoger sus excrementos.
*Una toalla, una manta para dormir, y su neceser para el aseo.
*Algún juguete. El cambio le puede alterar los primeros días, y un buen juguete con el que entretenerse ayuda a relajarse.

Además de su maleta, deberemos incluir en el botiquín de primeros auxilios de la familia tanto aquellos medicamentos que pueda estar tomando como los preventivos que nos recomiende el veterinario.

Durante las vacaciones.

Es bien sabido que a todo el mundo no le gustan los perros, y de hecho es fácil comprobar que el grado de permisividad de algunas personas a compartir su espacio con animales puede llegar a ser muy bajo. (A nosotros, por ejemplo, no nos molesta en absoluto los saludos más o menos efusivos de un perro, pero entendemos que hay personas a las que un lamentón incontrolado por muy cariñoso que sea le resulta tremendamente molesto).

Es fundamental que nuestro perro esté correctamente educado si no queremos tener problemas y ocasionar molestias. Si, por ejemplo, nuestro perro se pone nervioso cuando se queda sólo y tememos que pueda ponerse a ladrar o a morder y arañar el mobiliario, deberemos evitar dejarlo sólo en el establecimiento. Si es el típico busca-líos, deberemos asegurarnos de llevarlo bien atado en presencia de otros perros. Y por bueno que sea su comportamiento deberemos respetar las zonas donde no es admitido.

A la vuelta.

Es aconsejable que a la vuelta de las vacaciones volvamos a visitar al veterinario. Sobre todo en zonas de playa o montaña pueden infectarse de parásitos internos o externos, que deberemos detectar y eliminar a tiempo.

Si los dejamos en una residencia

Si no podemos llevarlo con nosotros, una opción excelente es hospedarlo en una residencia para mascotas. Nuestros consejos si os decidís a dejarlo en una residencia son los siguientes:

*Visitad varias residencias, hablad con los cuidadores, pedid que os enseñen el recinto… Es una buena idea echar una ojeada a los perros que están alojados, para ver si tienen un aspecto cuidado.
*Dejad un teléfono de contacto, y pedid que os avisen de cualquier incidente que pudiese ocurrir. Esto os permitirá estar más tranquilos durante el viaje.
*Si el viaje es de más de una semana y el perro no está acostumbrado a quedarse en una residencia, os recomendamos que lo dejéis durante un fin de semana con antelación al viaje, para que se acostumbre al sitio y sobre todo para que vea como, tras unos días de estancia en el mismo, volvéis a por él.
*No olvidéis dejar en la residencia, además de su cartilla, su manta favorita y sus juguetes, para que en la medida de lo posible se sienta “como en casa”.
*Si tenéis más de un perro pedid que los pongan juntos en el mismo chernil, se harán compañía.

Viajando en Coche

La dirección general de tráfico prohíbe que los animales viajen sueltos en el coche o sentados en el asiento delantero. Si se trata de un perro pequeño, lo podemos llevar en una pequeña jaula o en una cestita. En el caso de los perros grandes lo ideal es habilitarles un compartimento para ellos separado por una red. Los gatos deben ir dentro de su jaula.

Si nuestros animales no están acostumbrados a viajar y son de naturaleza nerviosa, podemos consultar con el veterinario para que nos recete algún sedante apropiado. En el caso de los gatos, poco amigos de los viajes, podemos rociar el interior de la jaula con algún producto de olor a feromonas ya que ejercen un efecto tranquilizante. El veterinario os recomendará alguno de estos productos.

Debemos así mismo pedir al veterinario que nos recomiende algún producto para el mareo. Si durante el viaje observamos algún síntoma de mareo (está inquieto y no para de tragar saliva), deberemos parar inmediatamente y darle un buen paseo hasta que se sienta mejor.

Es importante dejar al animal en ayunas durante unas 12 horas antes del viaje. Debemos además recordar que hay que parar cada 2/3 horas para que pueda “estirar sus patas”, beber algo y hacer sus necesidades. Si se trata de un cachorro deberéis estar particularmente atentos, ya que como cualquier otro bebé requiere de más cuidados.

No dejéis que saquen la cabeza por la ventanilla, ya que es causa conocida de otitis y conjuntivitis además de otras enfermedades.

Viajando en avión

Según el reglamento de la IATA, si el peso del animal más el del transportín que lo contiene (imprescindible!) no supera los 6 kgs, puede viajar con nosotros en la cabina.

Si el peso es superior, deberá viajar dentro de su transportín en la bodega del avión. En este caso deberemos presentarnos en la terminal de carga con 3 horas de antelación a la salida del vuelo. En la terminal de carga suelen vender y alquilar las jaulas, imprescindibles para poder viajar y que además deben estar normalizadas. No obstante podéis adquirirlas con anterioridad en cualquier establecimiento de confianza donde además os podrán asesorar.

Es importante recordar que durante el trayecto no podrán beber agua, comer ni hacer sus necesidades, por lo que no debemos olvidar darles de beber y sacarlos a “dar una vuelta” justo antes de embarcarlos. Iberia condiciona la admisión de animales a bordo al cumplimiento de los siguientes requisitos:

*Presentación de la documentación veterinaria.
*Cartilla sanitaria.
*Certificado veterinario reciente donde conste que el animal no padece ninguna enfermedad contagiosa o que le impida viajar.

Estas condiciones de viaje las encontramos en la mayoría de las compañías aéreas.

Viajando en tren

El reglamento de RENFE sobre el viaje de los animales se resume en los siguientes puntos:

*Trenes de cercanías. Son admitidos siempre que viajen en una jaula o cesta.
*Trenes regionales. Son admitidos sólo si viajan en la plataforma.
*Trenes de la C.A. de Cataluña. Pueden viajar a partir de las 10 de la mañana, los gatos en una cesta y los perros con bozal y correa.
*Coche cama. Se admiten en los compartimentos privados. Si es compartido con otro viajero, podría viajar con nosotros siempre y cuando el otro viajero dé su consentimiento.
*Facturado. Si no tenemos un compartimento privado nuestro perro o gato deberá viajar en una jaula en el furgón de equipajes.
*En el Tren de Alta Velocidad podrá viajar en una jaula en el departamento de equipajes del vagón.

Viajando en Barco

Los animales sólo pueden viajar en los barcos en compartimentos especiales para animales que están situados en la bodega.

En las travesías largas podemos visitar a nuestro amigo e incluso pasear con él, con el permiso eso sí del capitán, que es la máxima autoridad a bordo.

Viajando en Autobús

Si vamos a viajar en autobús es muy importante preguntar con antelación si la compañía de autobuses admite animales domésticos a bordo, ya que hay un gran número que no lo hace. Las jaulas suelen ser obligatorias entre las compañías que admiten animales, y el lugar del viaje suele depender del tamaño del animal. Los de pequeño tamaño en general pueden viajar con nosotros, pero si son de gran tamaño deberán ir en la bodega.

Via: www.allimevoy.es

30 agosto 2008

Garrapatas y ácaros

Las tan temidas garrapatas forman parte de la familia de los ectoparásitos, aquellos que desarrollan su vida en la superficie del huésped. Para garantizar la salud del animal y de los seres humanos que conviven con él es fundamental mantener lo más alejados posible a todos estos seres que tanto daño pueden causar tanto en la mascota como en su dueño. Para ello, es aconsejable dotar al perro de un adecuado collar antiparasitario y utilizar productos especiales para el baño. También es importante controlar las zonas de estancia de la mascota.

Los ectoparásitos están divididos en dos grupos principales: arácnidos (garrapatas y ácaros) e insectos (pulgas).

Arácnidos
Un arácnido tiene solamente dos segmentos corporales: una cabeza unida (prácticamente fundida) al tórax y el abdomen. El adulto tiene cuatro pares de patas y carece de alas o antenas.

Las garrapatas viven a costa de la sangre que obtienen del perro; según sus características morfológicas pueden dividirse en: garrapatas de tipo duro, de cuerpo oval y puntiagudo por delante, que poseen unas estructuras en su cabeza (palpos) mediante los cuales inspeccionan al hospedador. La fijación la realizan mediante otra estructura denominada 'hipostoma'. El abdomen puede aumentar varias veces su tamaño para almacenar la sangre; esto es típico de las hembras. Por su parte, las garrapatas de tipo suave, tanto machos como hembras, dilatan su abdomen al ingerir sangre del huésped.

Los ácaros son arácnidos que solo pueden verse de forma clara bajo el microscopio. De cuerpo redondo y achatado, se alimentan de escamas de la piel del perro (algunos se alimentan de líquido linfático). Algunos excavan túneles bajo la piel donde viven, se alimentan y ponen huevos; otros viven en los folículos del pelo y en las glándulas asociadas de la piel.

Insectos
Poseen tres partes corporales: cabeza, tórax y abdomen. A veces tienen alas y a veces no. Suelen disponer de un par de antenas sobre su cabeza y tres pares de patas que salen del tórax.

Las pulgas suelen ser origen de gran incomodidad y molestas reacciones alérgicas (saliva). Tanto los perros como los gatos son infectados por pulgas. Sus cuerpos son achatados lateralmente y sus poderosas patas les permiten saltar grandes distancias.

Daños al huesped
Entre los principales daños que los parásitos externos pueden causar a la mascota, hay que resaltar los siguientes:

Irritación: al alimentarse a través de la piel, suelen provocar picor intenso; el animal se rasca y se produce una lesión secundaria. Estas heridas (por picadura del parásito y por rascado del huésped) son susceptibles de infectarse por bacterias oportunistas. Los daños causados por los ácaros en la piel se conocen con el nombre de sarna y se caracteriza por inflamación de la piel y ausencia de pelo.

Transmisión de enfermedades: uno de los inconvenientes fundamentales de la acción de las garrapatas es la posibilidad de transmitir graves enfermedades (babesiosis). En el caso de las pulgas, el efecto transmisor también es posible (Dipylidium caninum).

Reacciones tóxicas: algunas garrapatas, al alimentarse, liberan toxinas en la sangre del huésped. Esto puede provocar una parálisis y causar la muerte del animal.

Pérdida de sangre: evidente pérdida por la ingestión de los parásitos de este inapreciable elemento. Suele evidenciarse por debilidad y anemia (analítica sanguínea).

Control de los parásitos externos
Garrapatas: se deben tratar los perros y su ambiente. Es importante tratar las zonas de estancia y paso con productos adecuados. Los animales infectados se tratarán con productos específicos y de acción probada; es importante tener en cuenta las contraindicaciones marcadas por el fabricante, especialmente en cachorros y en hembras gestantes.

Ácaros: no existe una prevención eficaz, por lo que siempre nos dirigimos al tratamiento cuando el problema aparece. En tal caso, se aplicará el tratamiento oportuno, según el tipo de ácaro y localización orgánica.

Pulgas: es indispensable el tratamiento del animal y de su entorno. Los tratamientos preventivos deben aplicarse de forma regular y no sólo en épocas de máxima presencia.

Via: www.mascotasyhogar.com

Aprende a confeccionar un abrigo para tu perro

A que persona que ama a los animales no le gustaría crear ella misma un abrigo para su perro o gato, pues con este video podrán hacerlo ya que este video nos explica la forma más sencilla de hacerlo.

25 agosto 2008

Pointing Grifón

Orígenes
El Pointing Grifón de Pelo duro o Grifón de pelo duro es conocido comúnmente como Korthals Griffon tomando el nombre de su creador, Edward Karel Korthals, un holandés aficionado dedicado a los perros. Fue el deseo de Korthals desarrollar un perro de caza que pudiera usarse para todo tipo de caza en distintos terrenos. Usó varios tipos de Grifón, Setter y Water Spaniel, incluyendo al Setter francés (Braco) y al Barbet. Tuvo éxito al conseguir un perro de caza versátil de una extrema resistencia y con un buen olfato. Desgraciadamente hoy en día es bastante raro.

Carácter y cuidados
El Pointing Grifón de pelo duro reúne todas las buenas cualidades de sus antepasados (fuerza, buen temperamento, docilidad, inteligencia, y habilidad para trabajar). Es el favorito de los cazadores de un solo perro y se le puede tener en una perrera exterior o vivir en casa como un miembro de la familia. Necesita mucho ejercicio. Su manto no debería ser aseado demasiado vigorosamente, y necesita algún arreglo.

Perros vs. Gatos

Perros contra gatos, o más bien debería decirse dueños de perros contra dueños de gatos. Examinemos los argumentos de cada bando:

Para los amigos de los canes, el perro es fiel, mientras que el gato es traicionero, aunque para los amigos de los gatos esta cualidad de los felinos se llama independencia, y la fidelidad de los perros es una muestra de su servilismo.

El gato no acompaña al hombre sino que es un animal que comparte el espacio con él. En cambio, el perro sí es una verdadera mascota. El gato no quiere al amo sino que se acostumbra a él.

Para los amigos de los gatos, el perro es un animal extremadamente sucio, claro que, quién ha podido bañar alguna vez a un gato…

Para los amantes de los perros, es un animal cariñoso y demostrativo, mientras que el gato nunca da señales de afecto, por ejemplo nunca viene a hacerle fiesta al amo, en realidad, el gato sólo viene cuando te necesita, y la única manifestación de cariño de los gatos es su ronroneo, cosa que también hacen cuando están muy enfermos…

Un par de puntos a favor que tienen casi indiscutiblemente los gatos son: que la comida que hay que comprarles no es tan cara como la de los perros (y ni hablar si se trata de un perro de gran tamaño…), y que el gato no tiene olor, en cambio, el conocido “olor a perro” es bastante desagradable.

Sin duda, una de las contras de los perros son los muchos cuidados que requieren, pero gran cantidad de personas disfrutan de, por ejemplo, el paseo con sus perros, y no lo ven como una obligación.

Un hecho bastante evidente es que los dueños de los gatos son personas bastante más “complejas” que los dueños de los perros, y la relación que se establece entre gato y amo (si es que puede llamarse así al dueño de un gato) es muy peculiar.

En cambio, el perro es un gran compañero, un ser que da cariño todo el tiempo, es una alegría para la familia, y está dispuesto a dar la vida para defender a los suyos.

Más allá de estos argumentos a favor de uno y otro bando, y como sabe cualquiera que tenga ambas especies de mascota, eso de “llevarse como perro y gato” es más un mito popular que una realidad, ya que si se acostumbran desde cachorros ambas especies viven en perfectas armonía.

Y si los perros y los gatos pueden convivir en armonía, sus dueños también deberían poder hacerlo…

Via: www.universalpet.es

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