-
-

26 septiembre 2008

18 septiembre 2008

La agresividad en el gato.

Muchas personas creen que el comportamiento agresivo es innato y normal en el gato y soportan situaciones que no son beneficiosas ni para ellos ni para su mascota.

Hay que tener en cuenta que los juegos felinos se basan en el aprendizaje para la caza. Este problema es difícil de corregir, pero si observamos cuidadosamente al gato, su mímica facial nos advertirá un momento antes del ataque, con lo que podremos evitarlo.

Sabemos que algunos gatos se acercan pidiendo mimos y al cabo de un rato se vuelven y muerden la mano que les estaba acariciando. Suelen ser gatos a los que separaron muy pronto de su madre (rondando el mes) y por ello no aprendieron a relacionarse correctamente.

Cuando un gato muestra un comportamiento agresivo, es importante descubrir cuales son sus razones. En todos los casos, será importante que el gato sea examinado por un veterinario.

Existen varias razones por las que un gato puede tener un comportamiento agresivo:

  • Una de las causas, podría ser que el animal se encuentre herido o enfermo.
  • En algunos casos, simplemente es el aburrimiento mismo la causa de su agresividad. Los gatos que viven en el interior de una casa, deben encontrar algo que les permita descargar toda esa energía. Tendremos que asegurarnos de que el gato disponga de varios juguetes con los que pasar sus horas en diversión. Cuando el gato que se aposta en una esquina del pasillo y pasamos se abalanza sobre nosotros mordiéndonos los tobillos. Al principio no suelen hacer daño pero según pasa el tiempo el mordisco es cada vez más profundo. Estos gatos sufren de estrés crónico al carecer de los suficientes estímulos. Nunca hay que utilizar las manos para jugar con un gato, ya que esto les puede dar un motivo para morder o rasguñar a la gente, que es exactamente lo que estamos intentando evitar.
  • En ocasiones el gato puede sentir aversión hacia una persona determinada y lo demuestra al principio huyendo de ella. Cualquier animal que se siente acosado huye si tiene la posibilidad. Algunas personas insisten en su aproximación al gato, lo cual puede desembocar en amenazas (bufidos. gruñidos. mímica,..) y en ataque.

¿Qué podemos hacer?

  • Llevar a casa un nuevo gato o perro, es la mejor solución para todos. Los gatos son animales sociales, y aunque en un principio pueden no adaptarse a los cambios, tarde o temprano disfrutaran mucho de las nuevas compañías. Así, encontrará que los gatos utilizan la mayor parte de su energía para jugar “juegos de gatos”, el uno con el otro.
  • El juego preferido de cualquier gato es cazar: perseguir un objeto pequeño que se aleja. Jugar deslizando un cordel por el suelo o agitando un plumerole le estimulará.
  • Si no ha encontrado ningún problema de salud, y hemos hecho todos los esfuerzos para entretener al gato, podría llegar a ser necesario un nuevo adiestramiento. Como punto básico, se debe incluir el reprender siempre al gato cuando éste lo muerda o rasguñe con un firme “¡no!”, o bien dándole un golpecito en la nariz.
  • Algunos dueños, animan a sus gatos a mantener este comportamiento agresivo, sin saberlo. Instintivamente, separamos la mano cuando un gato nos las muerde o rasguña, lógico, pero el gato puede ver a esto como un estímulo, una parte del juego. Por lo tanto, lo ideal es que tratemos de no mover mucho las manos, y digamos firmemente “¡no!” hasta que el gato lo entienda. Pronto aprenderá que no recibirá ninguna atención si actúa agresivamente.
  • Mantener consigo una botella de agua a mano, y arrojar al gato un pequeño chorrito cuando estos comienza a morder o rasguñar, pero sobre todo, tenemos que intentar que no sepan de donde viene el agua.
  • Tener a mano un pequeño juguete disponible, y lanzárselo para desviar la atención del gato, cuando este se pone agresivo.

Si todas estas alternativas han fallado, concierte otra cita con el veterinario. Los casos extremos de agresividad, pueden necesitar a veces de ser tratados con una medicación sedante. Sin embargo, esta debe ser la última de las alternativas, y bajo ningún punto una opción tomada con ligereza.

Tener un animal doméstico, es una gran responsabilidad, ya que ellos podrán hacer cosas que nos disgusten, pero ello no significa que nosotros debamos optar por el arreglo más fácil, rápido, o inmediato.

Como regla general debemos tener en cuenta que el gato solo atacará cuando se sienta acosado. Para evitar esta situación permitiremos siempre que huya, no miraremos al gato fijamente a los ojos. No nos aproximaremos al gato ni invadiremos su lugar de reposo.

Agresividad hacia otros gatos: principalmente puede ser por uno de estos tres tipos:

Sexual (sobre todo entre machos y en época de celo).

Por miedo (de origen desconocido puede aparecer entre animales que anteriormente habían convivido sin problemas).

Territorial (uno de los animales persigue y ataca al otro).

Via: www.elblogdegatos.com

El lenguaje de los perros

El lenguaje que usan los perros para comunicarse es propio de su especie, y es bueno saber algo sobre ese lenguaje porque será el mismo que usarán para comunicarse con nosotros.

Debemos partir de la base que el perro es un animal gregario, que vive en manada, donde siempre hay un líder y una jerarquía. Al ser domesticado el perro nos (debe) identifica(r) con el líder de su manada.

Cuando dos perros se encuentran en la calle suceden ciertas cosas que a veces no comprendemos o no sabemos interpretar.

Todo depende de la posición jerárquica que cada perro ocupe o crea ocupar. Durante este encuentro los perros adoptan ciertas actitudes. Cuando dos perros se encuentran lo que hacen es medirse, ver quién es el que está por encima del otro en la jerarquía.

Los movimientos firmes, la cola fija levantada hacia arriba son signos de un perro dominante. No es lo mismo si el perro adquiere un posición con el cuerpo erguido que si adopta una postura nada intimidante.

A veces sucede que es muy evidente que un perro es más sumiso y el otro es más dominante y no habrá conflicto. Pero en caso de que los dos se crean que son los dominantes habrá problemas. Primero intentarán intimidarse: el pelo erizado, los gruñidos, el cuerpo erguido son señales que un perro le envía al otro de que él está por encima.

Si el otro perro es más sumiso o se intimida rápidamente meterá la cola entre las patas, no lo mirará a los ojos, bajará la cabeza, se quedará inmovil y luego se irá.

El perro lo último que quiere es pelear, sólo el animal que está entrenado para la pelea o que tiene rabia ataca sin motivo. Todo en el perro está hecho para evitar una pelea, tanto en el dominante como en el sumiso.

Puede suceder el caso, si los dos son dominantes, que ambos perros peleen para establecer cuál está por encima del otro, en todo caso la pelea será breve.

Si sucede esto mientras usted está paseando con su mascota y viene otro perro que está suelto, trate de no intervenir, ya que se generan enrredos en los que nadie sale beneficiado. En el caso de que haya una pelea, suelte a su perro, nunca deje que su perro pelee atado con la correa. Una opción es, si el perro es pequeño, tomarlo en brazos, bajar la mirada y caminar alejándose de forma tranquila.

Otra situación frecuente, es que lleguemos a una casa y el perro nos gruña, nos muestre los belfos y nos ladre. Esto se debe a que el animal está defendiendo su territorio. Como nosotros no estamos interesados en pelear con el perro para ver quién está por encima de quién, lo mejor que se puede hacer es tratar de ignorarlo, bajar la mirada y caminar con las manos a los lados alejándose, pero nunca correr.

Otro gesto muy común de los perros es echarse con las patas hacia arriba, gesto que vemos cuando jugamos con él, y esta no es más que una actitud de sumisión (el mismo gesto que haría para indicar que se encuentra jerárquicamente por debajo de otro perro más dominante).

Los perros tienen su lenguaje que viene desde tiempos remotos y es bueno tener una idea de lo que el animal nos dice con sus acciones. El no saber interpretar su lenguaje es una de las principales causas que provocan las agresiones.

Via: eldiariomontanes.es

13 septiembre 2008

Tres formas de jugar con nuestro perro adiestrándolo

Para mantener a su perro entretenido y en buen estado, y conjuntamente pasar usted mismo un buen rato y mantener activo físicamente, podría comenzar a poner en práctica algunos de los innumerables juegos caninos que sin duda tendrán un gran beneficio tanto para su mascota como para usted mismo.

Si bien algunos deportes caninos requieren de un extenso adiestramiento, y de años de dedicación, existen otros que son más en broma que por “los títulos”. Aquí le propondremos solo algunos, entre muchos que podría realizar, para que tenga una mejor noción de cuales son estos juegos, y que beneficios representan:

Adiestramiento: La carrera de obstáculos

Si busca un entrenamiento intensivo, nada mejor que qué un deporte muy divertido para su perro, entretenido para su propia vista, y exigente para ambos: la carrera de obstáculos.

Allí, tanto los perros como los adiestradores pueden entrenar duro, pero sin por ello tener que rendir en un nivel profesional, puesto que este es un deporte basado de recreación. De hecho, la carrera de obstáculos es muy divertida y mucho más sencilla cuando no hay de por medio un juez con un reloj.

En este juego, deberá requerirle a su perro que atraviese una suma de obstáculos compuesta por túneles, vallas, y superficies irregulares. Durante la práctica, tanto el adiestrador como perro deberán asociarse en busca del triunfo, y ambos aprenderán a entenderse con el idioma más sutil, el de las señales y el cuerpo.

Para practicar este deporte, se pueden utilizar los juegos de la plaza o el jardín hogareño con sus toboganes, escaleras y túneles. Si es una plaza, es importante que se asegure de verificar las reglamentaciones locales, pues en muchos espacios públicos (sobre todo donde hay niños), no se permite la entrada de perros.

Adiestramiento: El Frisbee

El Frisbee o disco volador es algo menos exigente para ambos (en especial para el dueño, aunque arrojar el disco también requiere de movimiento), pero no por ello menos divertido.

La idea central de este adiestramiento, es que el perro aprenda a saltar de maneras cada vez más complicadas para tomar el disco y poder bajar a tierra apropiadamente. Puede sonar fácil pero no lo es, aunque es tremendamente entretenido. También se puede hacer un juego de competencia en donde existe un plazo para completar tantos tiros como sea posible.

Adiestramiento: La pelotita voladora

La mayoría de los perros aman perseguir y tomar pelotitas, al punto que el sólo mencionar esta palabra, “pelotita” provoca que entren en alerta. Por eso, si su perro no está muy acostumbrado a practicar juegos, tirarle la pelotita quizás sea el juego ideal para el.
La forma de ir avanzando en este adiestramiento, es que se tire la pelotita hacia lugares cada vez más complicados de llegar, por ejemplo con una rampa o una valla mediante, donde el perro deba hacer algo más que caminar o correr para alcanzarla.

Si se juega frente a otro perro, podría ganar el que llegue antes a la pelota. En este juego pueden participar perros de cualquier tamaño y raza, y es un gran deporte para competir o apenar para que jugar con su perro sólo y buscar sólo diversión.

Lo importante, es que sepa que mantener al perro haciendo constantes juegos y ejercicios, no sólo será muy entretenimiento tanto para el canino como para el dueño, sino que además tendrá extensos beneficios físicos para ambos.
Y como plus, si se juega en competencia, también podría ser un modo de socialización con gente que tenga intereses similares.

Via: www.mascotaz.es

El cambio del pelaje de nuestros gatos

Las condiciones climáticas mismas operan sobre el pelo de los felinos, obligándolos a cambiar para adaptársela a ellas.

Cuando hay un cambio estacional, el pelo naciente empieza a empujar y expulsar al antiguo. Según estimaciones, es a fines del verano el momento en que mayormente crece el pelaje nuevo para prepararse para la llegada del invierno.

Las temperaturas más bajas y la duración menor de los días, es decir de la luz del sol, influyen en el crecimiento del pelo.Hay que tener en cuenta que este proceso no se da ante la inacción del propio gato. Pues éste va manteniendo la uniformidad de su pelaje mediante el uso de su lengua, ya que así va eliminando los pelos muertos y ordena a los demás.

De todos modos, también es necesario que el dueño de la mascota la cepille para, por un lado, ayudar a eliminar los mechones que constituyen una bola molestosa y, por otro, prevenir que el propio gato se trague los pelos muertos.

Via: www.mascotasblog.com

¿Cuándo abren los ojos los cachorros?

Alguna vez una mascota que tuve parió hermosos cachorros, yo me asusté porque los pequeños no abrían los ojos y pensaba que estaban ciegos, por esto apresurado consulté al veterinario, él me comentó que los cachorros abren los ojos dentro de los 10 a los 16 primeros días.

Y por la duda de la supuesta ceguera, el veterinario me contó que los cachorros no ven muy claro, ellos ven nublado o ciertas formas, pero si están muy cerca de algo o alguien tiende a aclarar la imagen, de igual manera nacen sordos, esto se soluciona luego de 4 semanas y mejora con el pasar de los días.

Ahora ya sé que el tiempo de apertura de los jóvenes ojos de los recordados cachorros, ronda las 2 a 3 primeras semanas, aunque puede presentar variación, nada es exacto.

El primer año del cachorro marca el tiempo para su aprendizaje, durante este tiempo el cachorro desarrolla además su Sistema Nervioso Central, es aconsejable que visites al menos 3 veces a su veterinario durante este periodo, así descartarás los problema de desarrollo y de salud.

Via: www.mascotas.org

06 septiembre 2008

Como cortarle las uñas a tu gato

Como alternativa a quitar las garras quirúrgicamente, y para controlar la destrucción causada por rascar y arañar, muchos dueños de gatos mantienen las garras de sus gatos recortadas. Resulta más sencillo si comienzas mientras tu gato aún es bebé, aunque la mayoría de los gatos pueden ser persuadidos a aceptar este procedimiento.

Utiliza cortauñas disponibles en tiendas para mascotas. Busca del tipo gillotina, y no utilices las que son para humanos, ya que éstas aplastan y lastiman la garra de tu gato. Consigue también reemplazos para los filos, ya que cuanto más filoso, más fácil es de cortar.

También existen cortauñas que se asemejan a tijeras, con el filo corto y en forma de gancho. Estos pueden resultar más fáciles de manejar para algunas personas.

Asegura a tu gato en en el hueco de tu brazo menos hábil, con el gato apoyado en tus piernas o sobre el piso entre tus rodillas, dependiendo del tamaño del gato y de tu propio tamaño. Sujeta al gato hacia tu costado con el brazo, y sostén una de sus patas con tu mano. Esto puede requerir algo de práctica. Como Cortarle las Uñas

Como te está dando la espalda, le será difícil arañarte, o soltarse. Con tu mano hábil, sostén el cortauñas. Si presionas las almohadillas de la pata del gato con la otra mano, sus garras asomarán. Examínalas cuidadosamente (es preferible hacer esto antes de realizar cualquier corte, para familiarizarte con la apariencia de las garras).

Si sus garras son blancas (como lo son en la mayoría de los gatos), es fácil reconocer hasta donde recortar. Utiliza buena luz, y verás que hay un tejido rosado dentro de la uña o garra que comienza desde su base. Esto es comparable con la diferencia que existe entre la uña pegada a tu piel, y la parte que crece más allá de la misma. Jamás cortes la parte rosada de la uña, será doloroso para el gato, quien sangrará por todos lados. Si tienes dudas, es preferible cortar menos uña, aunque signifique cortar más a menudo.

Recorta la porción sobre la parte rosada de cada uña, sin olvidar los espolones. En los gatos, los espolones se encuentran solamente en las patas delanteras, aproximadamente donde los humanos tendríamos nuestros pulgares. Éstos no tocan el piso. Algunos gatos son polidáctiles, y tienen hasta siete uñas en una pata! Normalmente hay cuatro por pata, con un espolón en cada una de las patas delanteras. Las patas traseras no requieren recortarse tan seguido, y en muchos casos ni siquiera es necesario hacerlo; éstas no crecen tan rápidamente y no son tan filosas. Con práctica, te será posible sostener cualquiera de las cuatro patas para el corte de uñas.

Si tienes demasiados problemas para sostener a tu gato y que se quede quieto, pide a alguien que te ayude a sostenerlo. Puedes levantarle una pata y recortarla. Pero ten cuidado: esta posición a menudo significa que debes colocarte directamente frente a las garras del gato, convirtiéndote en un blanco potencial para ser hecho tiritas. Los gatos más viejos en general se resisten más que los jóvenes, por lo que deberías comenzar a acostumbrar a tu gato cuanto antes si pretendes hacer esto.

El corte de uñas debería hacerse semanalmente. Distintas garras crecen a distintas velocidades. Revísalas periódicamente (utiliza la misma posición que para recortar: te dará práctica adicional y reduce la ansiedad del gato por encontrarse en esa posición).

Las garras del gato crecen constantemente, al igual que las uñas de los humanos. Pero a diferencia de éstas, para mantenerse siempre filosas, es necesario deshacerse de las capas externas de uña. Los gatos se morderán las garras, o rascarán, para remover estas capas. Esto es completamente normal, y es comparable a cuando tú te cortas tus propias uñas. Es posible que encuentres pedacitos de uñas por todos lados, especialmente en postes de rascar. Esto es también, completamente normal.

Archivo del blog