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11 noviembre 2008

La importancia de la hidratación

Para los gatos y para cualquier animal o ser vivo, el agua es un elemento imprescindible a lo largo de la vida. Partimos de la base de que es el mayor componente del cuerpo, llegando al 60% del peso corporal en el gato adulto, y aún mayor en los gatitos: 75-85%.

Los requerimientos diarios de agua en el gato son de 50 a 70 cc/kg de peso, (210 cc para 3 kg) pero cuando comen carne fresca, los gatos utilizan el agua contenida en la carne (50-60%) por lo cual, no le verás beber mucho. Al contrario sucederá con los alimentos secos, que al poseer alrededor del 10% de humedad, tu gato se verá obligado a ingerir más agua. Respecto a los mininos que toman leche, hay que considerar que, para un gato adulto, este alimento es prácticamente solo una fuente de agua, ya que está compuesto en más del 80% por este líquido vital.

Cuidado con la deshidratación
Tu gato puede sufrir la pérdida aguda de su líquido corporal, lo cual se denomina deshidratación. Estas deudas se producen por diferentes vías:

* Por la pérdida de líquidos corporales a través del vómito y diarreas agudas. El aumento de la eliminación de orina, por problemas renales, diabetes o diuréticos o, por el contrario, acumulación como ascitis o colecta pleural explican la falta de agua.
* Dificultad para tragar agua, ya sea por enfermedades bucales o generales.
* Pérdida de sangre a causa de hemorragias.
* Quemaduras, llamadas también exudados o trasudados, donde se pierde agua y proteínas.

Cuando se produce una deshidratación aguda, la primera compensación viene de la mano del plasma sanguíneo, disminuyendo el volumen total de sangre -hipovolemia-, o por la concentración de la sangre. También se restringe la eliminación de orina en un animal con el riñón normal y, la poca que se evacua, está muy concentrada (alta densidad).

La hidratación está muy relacionada con el volumen sanguíneo, que en condiciones normales es de 50-70 ml/kg en el gato (un gato de 3 kg tiene 210 ml de sangre). El volumen plasmático es del 5% del peso corporal, es decir, 50 ml por kg.

Los signos de la deshidratación
En caso de que tu gato se deshidrate, mostrará síntomas que serán anormales respecto a su comportamiento habitual. Si le observas, te será fácil apreciar que algo le está sucediendo a tu mascota. Los signos son variados y dependerán del grado de deshidratación en el que se encuentre el animal.

* Depresión mental.
* Anorexia.
* Pérdida de turgencia de la piel (si se forma un pliegue, tardará en volver a su estado normal). Se considera leve hasta el 5% y grave hasta el 12% del peso (no hay retorno del pliegue).
* Disminución de peso debido a la pérdida del agua que forma parte de la composición corporal.
* Aumento del tiempo del llenado capilar. Se considera del 7-9%.
* Hipotermia.
* Color pálido de las mucosas por vasoconstricción y posiblemente anemia.
* Ojos hundidos y mucosas secas.
* Aumentan los hematocritos y las proteínas totales.

Reposición de líquidos
Si ves que tu mascota desarrolla alguno de los síntomas anteriormente descritos o se comporta de forma extraña, no dudes en visitar al veterinario para que valore la situación, puesto que tu felino puede estar sufriendo una importante deshidratación.

En caso de pérdida de líquido corporal es necesaria la reposición: puede hacerse por vía oral, si no hay vómitos y si hay ingestión de líquidos, de lo contrario se usa la vía parenteral o subcutánea si la deshidratación es leve. La vía endovenosa sólo se emplea si la situación es grave. Siempre se debe pesar al paciente antes de comenzar la fluidoterapia.

Imprescindible ingerir agua
Es recomendable que el gato beba agua de un bebedero especial para mascotas, así conocerás la cantidad de líquido que ingiere diariamente. Evita que tu felino sacie su sed con agua de fuentes no controladas como peceras, fuentes de agua, piscinas, etc., porque de esta forma se pierde el control de la cantidad que ingiere.

Otra recomendación es que el bebedero debe estar separado del comedero. No son aconsejables los que están adheridos o pegados, porque suelen caer restos de comida en él y ensuciar el agua. Intenta que tanto el comedero como el bebedero estén en un lugar tranquilo y sobre todo que en verano no les de el sol.

Muchas veces, controlar el agua que toman es la única forma de saber si tu mascota está ingiriendo la cantidad adecuada, sobre todo en la época estival, donde los casos de deshidratación son más numerosos. Recuerda que el golpe de calor es uno de los grandes peligros a los que se enfrenta tu pequeño amigo durante el verano.

Fuentes de bebida de agua
Hay muchos gatos a los que les encanta tomar agua de los grifos. Al principio, es una actividad que hace gracia a toda la familia, pero que con el tiempo se convierte en un problema. El gato no puede abrir el grifo solo, por lo que tendrá que haber alguien que se lo abra.

Además, generalmente los grifos no están a la altura del gato y éste debe trepar para alcanzarlo. Cuando sea joven no tendrá problema, pero cuando alcance la vejez y no se impulse bien, tendrás que ser tú quien le suba continuamente. Educa a tu gatito desde pequeño para que beba en su bebedero.

Para estos felinos a los que les gusta beber de fuentes corrientes o ya están acostumbrados a ellas y no usan casi el bebedero, existen unas fuentes especiales para gatos que solucionan este problema al mantener el agua circulando en un circuito cerrado y con un filtro que además, purifica el agua. De esta forma, puedes llevar un control del líquido que toma tu mascota.

Otra evidencia de que algo no funciona bien es cuando un gato que generalmente toma agua de su bebedero y orina en su piedritas, comienza a intentar beber agua de otras fuentes: grifos, inodoros, bañeras o elimina la orina fuera de la bandeja sanitaria. Esto también podría indicar que hay un aumento en la eliminación y en la cantidad de ingerir agua.

Via: mascotasyhogar

03 noviembre 2008

Gatitos y perros graciosos

Bóxer: Los mejores amigos de los niños

Si tienes hijos pequeños y buscas una mascota adecuada para ellos, sin lugar a dudas, la mejor opción son los perros de raza Bóxer! ¿Por qué? Aman a los niños!

Sí, a ellos les encanta estar en la compañía de la familia, jugar y proteger a los más pequeños. Asimismo te encantará saber que son tan amorosos, juguetones y dóciles que hasta los psicólogos lo recomiendan para las personas que tienen problemas mentales y hasta puede desempeñar la labor de lazarillo para las personas invidentes!
Los Bóxer, de origen alemán, son canes fuertes y musculosos, perfecto para realizar en compañía de un amigo inseparable algo de deporte.

Las características principales de los Bóxer es que tienen un pelaje bastante corto y pegado a la piel, muy brillante y suave (preciso para quienes detestan limpiar los restos de pelo que quedan en el piso después de acariciar a un perro). ¿Sabías que puedes elegir entre distintos tipos de Bóxer? Sí, los más comunes son los marrones o dorados, sin embargo también podrás encontrar blancos o atrigrados.

¿Qué características emocionales presenta este perro? Pues debemos decir que es muy fiel y sumamente inteligente (considerado por muchos como uno de los canes más brillantes). Sin embargo, si vives en una casa y necesitas un perro guardián es muy poco recomendable. A pesar de que su apariencia pueda generar temor por su amplia cabeza y su fuerte semblante, el Bóxer es muy sociable, juguetón, inofensivo y confiado con los extraños. Tal vez se ponga a moverle la cola hasta a un ladrón!

Finalmente nos queda decirte que, al igual que otras razas como los Bulldog, los Bóxer también sufren de problemas en la piel sobretodo alergias e irritaciones. Asimismo, aunque no necesitan de muchos cuidados, te informamos que son muy susceptibles a tumores y displasias.

Via: mundomascotas

Salud dental de los gatos

Los gatos al nacer no tienen dientes. La aparición de los primeros comienza cerca del día 15 de vida y toda la dentición temporaria, es decir, de leche, se encuentra completa hacia la 8° semana. Pero no todos salen al mismo tiempo. Depende del tipo:

Dentición temporaria (Dientes de leche)
Los incisivos (que son los dientes que hay en el frente de la boca) aparecen entre la 2ª y la 4ª semana de vida.
Los caninos (colmillos) aparecen entre la 3ª y la 5ª semana.
Los últimos dientes de leche que le salen al cachorro son los premolares, que saldrán entre la 3ª y 8ª semana.
Así, después de la 8ª semana de vida, la composición de la boca del gato es la siguiente:
En la mandíbula inferior: 2 caninos (1 der/1 izq), 6 incisivos (3 der/3 izq.), y 4 premolares (2der/2 izq).
En la mandíbula superior: Sólo cambia el número de los premolares (3 der/3 izq). El número de caninos e incisivos es similar.

Dentición secundaria (Dientes permanentes)
La salida de los dientes permanentes comienza a las 12 semanas de edad y se completa hacia las 21 semanas.
Los incisivos comienzan a aparecer entre el 3er y el 4º mes.
Los caninos entre los 4 y 5 meses.
Los premolares, lo hacen entre el 4º y 6º mes.
Y a diferencia de la etapa de los dientes de leche, ahora aparecen los molares, que lo hacen entre el 4º y el 5º mes.
A partir de los 6 meses nuestro gato tendrá la siguiente composición dentaria:
2 caninos superiores (1der/1 izq).
6 premolares superiores (3 der/ 3 izq).
6 incisivos superiores ( 3der/3 izq).
2 molares (1 der/1 izq).

Via: mundogatos

24 octubre 2008

Los bebes y los perros

Para la mayoría de las personas que tenemos perro, conocer la noticia de que seremos papás, al tiempo que hacernos sentir una gran ilusión, nos genera un gran temor; que nuestro perro tenga una reacción negativa hacia el bebé. Afortunadamente el temor se disipa en cuanto empezamos a organizar la adaptación a la nueva situación y comprendemos que puede resultar sencilla, siempre que preveamos los cambios que se avecinan, tanto en las rutinas como en el comportamiento, que a partir de ahora, esperaremos de nuestro perro.

Antes de la llegada del bebé
Hay que empezar cuanto antes a mostrar a nuestro perro cuales van a ser esos cambios. El propósito es que, cuando llegue el bebé, pueda comportarse de un modo conveniente para todos y poder evitar, en lo posible, sustos o accidentes innecesarios.

Estas son las nuevas conductas y hábitos que debes empezar a practicar con tu perro:
• Reafirmar la obediencia practicando órdenes que entienda y acate inmediatamente. Sería conveniente practicar ejercicios en este sentido.
• Acostumbrarlo a los nuevos horarios de paseo y de comida si fuese necesario. Las primeras semanas de vida de un bebé, se viven en casa a un ritmo frenético y lo normal sería la adaptación de las rutinas del animal a las de la nueva situación.
• Permitir que olisquee y se familiarice con la zona del bebé y con sus enseres; ropita y juguetes. Esto permitirá que el perro identifique positivamente a nuestro hijo cuando llegue a casa.
• No olvides someter a tu perro a frecuentes controles veterinarios para verificar su buena salud y descartar infecciones y posibles parásitos.

Cuando el bebé ya esté en casa
Con la llegada del bebé, tu perro deberá asumir que a partir de ahora su protagonismo se verá disminuido. Es importante que, a pesar de todo, el animal no se sienta excluido de la nueva situación. Enséñale a querer a tu hijo, no pierdas los nervios si no se está comportando de la manera esperada, ten paciencia y sigue insistiendo en las nuevas conductas.

Aquí tienes unos sencillos consejos para favorecer la integración:
• Al llegar a casa con el bebé, saluda a tu perro como de costumbre y permite que él también conozca al recién llegado. Puedes sentarte con el bebé firmemente cogido y permitir que tu perro lo pueda ver y oler.
• Permite la presencia de tu perro cuando estés manipulando al bebé. Al principio el animal se puede mostrar nervioso y deseoso de participar en todas las nuevas situaciones. Hablándole tranquilamente y con paciencia, conseguirás que poco a poco acabé por normalizar estos momentos sin prestarles demasiado interés.
• Dedica a tu perro unos minutos al día exclusivamente para él, que pueda sentir que pese a las importantes novedades en vuestras vidas, lo esencial no ha variado.
• No dejes solo al bebé con el perro. Pasadas unas semanas comprobarás que tu perro se ha adaptado perfectamente a la nueva situación, pese a todo no bajes la guardia, se trata de un animal y podría tener reacciones imprevistas.
Unos apuntes respecto a la higiene:
• No olvides lavarte las manos con jabón después de manipular al animal, especialmente en los primeros meses de vida del bebé.
• No permitas que el perro lama al bebé, insiste en la costumbre de mantener las distancias.

Cuando el bebé ya camina
Mientras el niño no camina es fácil controlar lo concerniente a la higiene. Esto cambiará radicalmente cuando nuestro bebé se pueda desplazar por él mismo. Llegado el momento, tendremos que evitar que el niño tenga acceso a las zonas del perro; especialmente al comedero y a la cama. Aunque seamos muy pulcros con la higiene de los enseres de nuestra mascota, nunca sería lo suficiente, ya que no podremos evitar la tendencia de los niños pequeños a chupar o introducirse en la boca todo lo que puedan manipular.

Aquí tienes unas buenas reglas de higiene:
• Enseña a tu hijo a respetar las zonas del perro. Si fuese necesario, retira de su alcance la cama y el comedero.
• Anima a tu hijo a lavarse las manos después de jugar con el animal, sobre todo antes de comer.
• Evita que el niño bese al animal, especialmente en la zona del hocico.
• Pon especial atención en la limpieza del suelo, sobre todo si tu hijo es de los gateadores.
Tener un perro en casa puede resultar muy positivo para toda la familia, especialmente para el desarrollo afectivo de nuestro hijo. Los niños que han convivido desde el inicio de sus vidas con animales, suelen mostrarse muy receptivos en la aceptación de normas al estar habituados a responsabilizarse de pequeñas tareas con su perro. Por otro lado, el hecho de dedicarles continuamente tiempo y cariño, puede dotarles de una especial sensibilidad y respeto hacia los animales.

Guía de Vacunas

Enfermedad
Vacunación inicial
Revacunación
Moquillo
6 a 16 semanas
1 año
Hepatítis infecciosa
6 a 16 semanas
1 año
Leptospirosis
6 a 16 semanas
1 año
Parainfluenza
6 a 16 semanas
1 año
Parvovirus
6 a 20 semanas
6 meses a 1 año
Rabia
3 a 6 meses
1 a 3 años
Coronavirus
6 a 20 semanas
6 meses a 1 año
Siempre se aconseja consultar con su veterinario

10 Cosejos esenciales para la hora del cepillado


1) Acostumbrarle a la rutina del cepillado y del baño desde los primeros meses de vida.

2 ) Fijar una hora del día para el aseo: mejor en los momentos en que se encuentra más relajado; por ejemplo, después de comer.

3 ) A medida que se hace viejo, aumentar la frecuencia del cepillado, pues con la edad irá descuidando su higiene personal.

4) Aprovechar el cepillado para comprobar si hay Indicios de la presencia de parásitos (costras, excrementos, etc...).

5) No descuidar el pelo próximo a los ojos, sobre todo en gatos de pelo largo y de color claro; mucha atención también a las razas con tendencia al lagrimeo como el Persa. Para ello, usar una gasa humedecida con agua y reti­rar las impurezas de esta zona; secar igualmente con una gasa.

6) Con los pelos próximos a las orejas y zona bucal habrá que proceder de la misma forma. En el caso de recibir un alimento húmedo, extremar aún más las precauciones, pues si quedaran restos de comida alojados en los pelos próximos a la boca, pronto se convertirá en foco de bacterias y problemas dermatológicos.

7) Las caricias también forman parte del ritual del aseo: con ellas arrastramos el pelo muerto y ayudamos a mantener la suavidad del manto.

8) Recompensar su buen comportamiento durante el cepillado con juegos o una golosina.

9) Procurarle una alimentación equilibrada con todos los nutrientes importantes, proteínas de calidad (no olvides que el pelo aca­para una buena proporción de este nutriente) y ácidos grasos esenciales.

10) No existe necesidad alguna de cortar el pelo de un gato silo mantenemos limpio y bien cepillado. Sin embargo, tampoco supone un delito efectuarle un corte anual, en verano, para favorecer un pelo fuerte y sano y, sobre todo, ayudarle a superar las altas temperaturas.

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