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01 julio 2013

Perros: Problemas con la comida

Cuántas veces nos habremos llevado las manos a la cabeza ante la desesperación de ver que nuestro perro no come cuando tiene que comer, comen rápido, siempre están comiendo….en fin. Te sorprenderías si te digo que no eres la única persona con este problema.

Aquí os dejo algunos consejos para intentar eliminar estas manías en nuestro perro.

Si come Demasiado Rápido

Casi todos los perros que conozco comen con un ansia como si llevaran toda una vida sin haber ingerido ningún alimento. No mastican y parece como si se fuesen a atragantar o hacer una bola en el estómago que les pueda provocar una obstrucción intestinal. -------Puede ser peligroso, así que debemos tomarlo en serio y buscar soluciones.

Se le puede dar la comida en un plato más grande, el equivalente a un segundo de los nuestros pero en grande.

-Puedes ponerle una pelota grande justo en el centro del plato, así tendrá la necesidad de ir apartándola para escoger la comida y lo hará más despacio, le llevará más tiempo.

-Lo más recurrido, o lo que solemos hacer muchas veces, darle la comida en la mano. Provocamos en él la necesidad de esperar a que le demos la comida, pero esto puede caer en un mal hábito acostumbrando a que nuestro perro sólo coma de nuestra mano.

Come todo el día. Pica y Pica

Depende única y exclusivamente de nosotras y por ello debemos ser muy observadores y marcar límites.

Después de que haya comido le retiramos el plato. Si no ha comido mucho, intentaremos darle de comer después de unas horas. Una vez observemos que sí come, le retiramos el plato hasta la próxima vez que le toque comer. Debemos procurar que sus comidas sean constantes, a la misma hora.

Se Niega a Comer

Seguro que en algún momento has dicho, “si no come ahora, ya comerá después”. Si que es verdad, que en la mayoría de los casos, comen porque terminan teniendo hambre. ¿Pero qué ocurre cuando se niegan a comer? Buscar posibles causas, prioridad.

Cambio del pienso, cambio de casa, nuevo comedero, situaciones de estrés. Si esto se da, mejor que lo llevemos al Veterinario para averiguar motivos, ya que en muchas ocasiones, la falta de apetito suele ser el primer síntoma de que algo no va bien.

Perros: Cachorros con pedigree

¿Qué es un perro con pedigree? Este concepto no está muy claro entre los amantes de los perros, por eso, hoy quiero dedicar el artículo a aclarar un poco este concepto que es tan valorado por los criadores de perros.

El pedigree es el certificado en el que se detalla toda la historia pasada del cachorro. Los cachorros con pedigree son aquellos cachorros que tienen, llamémosle, un árbol genealógico, en el que figuran los padres del cachorro, a la vez, los padres de éstos, etc., hasta un mínimo de tres generaciones pasadas, así como otros datos como los anteriores propietarios o criadores, los premios que han ganado sus antepasados en concursos de belleza o agility, etc. De lo que se trata con el pedigree es garantizar que el cachorro ha tenido un exhaustivo seguimiento por parte de sus criadores en el que se ha cuidado el más mínimo detalle en cuanto a su historia personal.

Pero, ¿cualquier cachorro puede ser un cachorro con pedigree? Obviamente, no. El principal requisito, pues, para formar parte del “club” de los cachorros con pedigree es que el cachorro sea de pura raza, y no se hayan producido cruces indeseados entre sus antecesores. Esa es el principal requisito.

Las personas interesadas en adquirir un cachorro con pedigree, suelen ser personas que quieren los perros para iniciarse en la cría de una raza específica, presentarlo a exposiciones y/o concursos de belleza o agility, garantizar el temperamento específico de la raza en cuestión, o simplemente presumir de perro con pedigree, por lo que, un cachorro con pedigree suele costar bastante más caro que otro que se adquiera como una transacción comercial.

El propietario que quiere obtener el pedigree para su cachorro debe inscribirlo durante los primeros 30 días de vida ante la Sociedad Canina de cada país y presentar toda la documentación que se requiere durante el primer año de vida del cachorro, siempre y cuando, haya una garantía de que sus antepasados son de pedigree. Si tienes un cachorro de raza pura pero no sabes su pedigree, debes obtener el certificado del Registro de Razas Caninas otorgado por la Real Sociedad Canina de tu país. Para ello, el cachorro debe tener un año, microchip, aspecto morfológico propio de la raza pura, buenas condiciones sanitarias y ser un perro equilibrado emocionalmente. Tras este certificado, deberás presentar al cachorro a exposiciones para que los jueces valoren sus características y lo valoren como pura raza. Este perro nunca podrá conseguir el pedigree, pero sí lo harán los cachorros de la tercera generación descendiente, que hayan sido, evidentemente, cruzados con otros perros de raza para garantizar esta pureza.

Como ves, es todo un trabajo, cuya ventaja es saber a ciencia cierta las características morfológicas y temperamentales que tendrá tu perro y sus descendientes, pero si quieres disfrutar del amor, la compañía y la lealtad de un perro, todos son iguales, con pedigree y sin pedigree. La educación, cuidados sanitarios, alimentación, etc, es la misma, pero los cuidados y gastos económicos son más altos en perros con pedigree, dado el estilo de vida que van a llevar estos perros que son de exposición y/o competición.

Como adiestrar un gato para pasear en la calle con un arnés y correa

Los gatos son animales curiosos por naturaleza, levan la sangre salvaje y les encanta el aire libre. Obviamente, dejar tu gato suelto por las calles puede no ser una buena idea, especialmente para quien vive en grandes ciudades, con gran cantidad de vehículos y gatos callejeros, situaciones que pueden representar un gran peligro para la integridad de tu mascota.

Por otro lado, si estás dispuesto a entrenar tu gato, será posible llevarle a pasear a la calle con un arnés y correa. Quizás los gatos no colaboren tanto cuanto los perros, pero con un poco de paciencia podrás tener el gusto de pasear con tu felino por tu barrio, aprenda cómo:

Lo primero es comprar un arnés apropiado para la edad de tu gato y con una correa que pueda ser retirada y puesta cuando la necesites.

Empieza el entrenamiento antes de alimentar el gato que es el momento en que está más receptivo. Deja que el gato huela y juegue con el arnés para familiarizarse con él. Después, prenda la correa en el arnés. El gato puede tener dos reacciones: o quedar quieto agachado próximo al suelo o debatirse en pánico. No interfiera a no ser que el gato pueda hacerse daño.

Permita que el gato esté en casa con el arnés y después de unas de unas 3 horas remuévalo. Repita el proceso hasta que el gato este 100% acostumbrado.

Determina una ruta dentro de tu casa para caminar con tu gato después que este se acostumbre con el arnés. Debes entrenarle a caminar siempre junto a ti.

Deja la puerta de tu casa abierta y empieza a andar poco a poco hacia este sentido. Guía el gato pero no le obligue. Deberás a cada día seguir entrenando el gato incrementando 5 minutos fuera de casa.

Ofrezca recompensas así que llegare a casa, a él le encantará salir de paseo, sobre todo si al retornar recibe regalitos.

Tendrás que ser paciente sobre todo cuando el gato entra en pánico e intentar esconderse, es común para los felinos que no están acostumbrados con la calle. Espera que se calme para después hacerle dejar su escondite.

Siga el ritmo del gato, ellos son ariscos y no pueden ser obligados a andar perfectamente junto a ti.

27 junio 2013

El masaje canino: una técnica con muchos beneficios

Si acariciar a un cachorro es una forma de comunicación no verbal para expresar cariño, gratitud o recompensa, el masaje canino se convierte en una técnica fundamental para, entre otros muchos beneficios, acelerar el proceso de vínculo entre propietario y cachorro, disminuir los problemas de ansiedad y/o estrés, aumentar la autoestima del cachorro por falta de confianza, reducir la agresividad, bajar la tensión arterial, etc.

El masaje canino se puede realizar una vez a la semana o diariamente dependiendo del estado del cachorro. Hay cachorros que enseguida crean un vínculo estrecho con su propietario, pero hay cachorros más desconfiados que les cuesta más, son cachorros temerosos a los que un masaje diario les ayuda a mejorar el proceso de adaptación a su nueva manada.

Con el masaje canino se facilita también el proceso educativo, puesto que un cachorro con una gran confianza con su propietario, disfrutará aprendiendo las nuevas órdenes de obediencia básica, logrando contentar a su dueño que es lo que más satisface a un cachorro. También son muy efectivos antes de la visita al veterinario, puesto que irá mucho más calmado y confiado.

Aunque hay centros profesionales encargados de realizar masajes terapéuticos para perros con problemas de articulaciones o problemas de agresividad y ansiedad, tú como propietario puedes realizar masajes en casa con tu cachorro, siempre y cuando sigas estas pautas, pues un masaje muy brusco puede ocasionar todo lo contrario:
  • Si tu cachorro es pequeño puedes realizar el masaje sobre tu regazo, de lo contrario, utiliza una colchoneta o superficie cómoda donde pueda tumbarse.
  • Empieza el masaje realizando movimientos circulares suaves tras las orejas del perro como se indica en la foto. A continuación, realiza estos mismos círculos a la altura de lo que serían sus hombros. Continúa con el masaje por la zona del tronco evitando siempre masajear sobre su columna. Después puedes masajear cada pata realizando una ligera presión intermitente que empezará desde la base bajando hasta las pezuñas.
  • Solo tienes que observar la cara de tu cachorro para saber si lo estás haciendo bien.
  • Tú como propietario puedes decidir la frecuencia con la que dar masajes a tu cachorro, siempre será beneficioso.
Como ves, no es nada complicado realizar un masaje a un cachorro siempre y cuando utilices movimientos suaves, y tu cachorro se verá beneficiado en muchos aspectos emocionales y físicos (mejor circulación sanguínia, mayor flexibilidad articular, etc.)

Depresión en los perros

Muchos hemos sentido como nuestras mascotas reaccionan ante la muerte de otra mascota, particularmente si viven en la misma casa casa. Notamos cierta tristeza, falta de movimiento o ánimo de hacer cualquier cosa que antes hacían con gusto. Hay casos reportados donde luego de la muerte de una mascota o su dueño, la mascota que queda viva puede sufrir tanto por la pérdida que deja de moverse, de comer o beber agua y termina muriendo. Eso claramente es una depresión severa, un sentimiento genuino de pérdida.

Tal vez te acabas de mudar, o hay un nuevo bebé en casa y de momento, tu perro normalmente energético se nota un poco introvertido e indiferente. ¿Podría estar deprimido? Los expertos dicen que sí, y que la depresión en los perros no es tan diferente como en los humanos.

Según la veterinaria Bonnie Beaver, del Colegio de Veterinarios de Comportamiento, los veterinarios realmente no saben si los perros sufren de depresión de la misma manera que la gente. Es difícil saber porque no se les puede preguntar, dice la veterinaria, que también es una especialista en comportamiento animal en la Universidad de Texas A&M. Pero en la práctica clínica dice, hay algunas situaciones donde esa es la única explicación.

Los síntomas de depresión en los perros son muy similares a los humanos. Sus hábitos de comer y dormir frecuentemente cambian. No participan en las cosas que antes disfrutaban, pero los veterinarios también advierten que estos síntomas también pueden significar que el perro tiene un problema médico, por lo que el primer paso siempre debe ser un chequeo completo por un veterinario. Un perro que sencillamente se ve desanimado, que ya no quiere salir a su caminata podría sencillamente indicar que tiene dolor por artritis.

Muchos cambios

Las causas de la depresión en los perros mayormente vienen por cambios mayores en sus vidas. Estos pueden incluir una mudanza a un nuevo hogar, una nueva pareja o un bebé o la llegada de una nueva mascota. Hasta un cambio en la rutina del perro, como un dueño que no trabajaba y ahora comienza a trabajar puede hacer sentir triste al perro.

Las dos razones más comunes para una depresión severa en un perro es la pérdida de un animal compañero o la pérdida de su dueño. Y debemos tener cuidado que el perro no esté sencillamente respondiendo a las reacciones de otras personas en el hogar.

Los tratamientos para los perros usualmente son efectivos como en unos días o en unos meses con tan solo un poco mas de cariño. Manténlos envueltos, comparte más de las cosas que ellos disfrutan, dales un poco más de ejercicio y posiblemente con eso sea suficiente.

Consejos para entrenar tu perro para correr contigo

Seguramente tu perro te acompañe en casi todos los momentos de tu vida ¿Por qué no hacerlo mientras practicas ejercicios físicos? Los perros pueden ser excelentes compañeros de tu carrera diaria, además de que esta práctica puede ofrecer varios beneficios también a la mascota.

Igual que tú, el entrenamiento físico y calidad de vida conseguidas con el deporte también pueden ser disfrutadas por tu perro. Además del alivio del estrés, tranquilidad y aumento de los años de vida, hacer deportes juntos fortalecerá aun más vuestros vínculos de amistad.

Obviamente, los perros necesitan ciertos cuidados antes de empezar el entrenamiento y acompañarte en tu carrera. Conozca, a continuación, algunos consejos importantes para ganar un compañero de ejercicios que nunca fallará:

Primero, habla con el veterinario sobre las condiciones de salud de tu mascota, si esta apta para correr, restricciones cardiovasculares y ortopédicas son contraindicadas.

Tú utilizas zapatillas apropiadas, pero tu perro, no, evita terrenos duros que puedan hacerle daño en la pata. La cadena debe ser fija y pectoral, para prevenir traumas en la columna cervical.

Empieza poco a poco, la resistencia del animal no es la misma que la tuya. Comienza con una carrera de pocos minutos, con velocidad reducida y ve aumentando despacio, conforme vaya aumentando su aguante.

Las razas que mejor soportan esfuerzos físicos son Beagle, Pastor Alemán, Labrador, Akita, Golden Retriever, Border Collie.

La alimentación antes de las actividades es esencial, así como la hidratación constante. Para a cada intervalo de tiempo y ofrécele agua.

23 junio 2013

Cómo enseñar a un cachorro a quedarse solo en casa

El perro es un animal social, por lo que durante toda su vida vivirá siempre rodeado de los miembros de su manada. Cuando un cachorro empieza a vivir con una familia, con una nueva manada, el proceso de adaptación es bastante rápido y el cachorro tiene que aprender a ubicarse dentro de esa nueva manada. Ahora bien, como animal social, no será nada fácil adaptarse a la soledad o a la ausencia de su líder, y se producirá lo que conocemos como ansiedad por separación.

La ansiedad por separación la sufren absolutamente todos los perros alguna vez en su vida: hay perros que aprenden a sobrellevar la separación, pero otros no lo logran. Pero déjame decirte que puedes educar a tu cachorro a quedarse solo en casa. Es un proceso que no es fácil y que llevará un tiempo, pero ese aprendizaje será efectivo y para toda la vida (exceptuando si hay experiencias traumáticas que hacen que pierda la confianza como, por ejemplo, una operación del perro en el que se queda mucho tiempo solo en el centro veterinario y no lo pasa evidentemente bien, un atropello, un encontronazo con otro perro, etc.). Cuanto antes empieces con esta educación, más rápido asimilará la rutina tu cachorro.

Para vencer la ansiedad por separación, debes lograr que tu cachorro aprenda a que, pase el tiempo que pase, tú siempre volverás a casa, y que durante ese tiempo en el que el perro se queda solo, no pasará nada. Un cachorro que sufre ansiedad por separación sufre mucho: ladrará, gemirá, morderá, destrozará, arañará, etc. Pero veamos qué conductas debes evitar para reducir la ansiedad por separación del cachorro una vez que se quede solo:
  • Falta de ejercicio: debes evitar por todos los medios la falta de ejercicio. Si, por ejemplo, cada día vas al trabajo a las 9 de la mañana, siempre debes sacar al cachorro a pasear, siempre. Levántate un poco antes y pasea, corre y lánzale la pelota varias veces, mínimo 30 minutos. De lo que se trata es de que agotes toda la energía que tu cachorro ha ido acumulando a lo largo de la noche. De esta forma, cuando llegue a casa estará relajado y tendrá ganas de descansar. De lo contrario, si te levantas con prisas y no te da ni tiempo más que de bajar al cachorro a hacer un pipí y de vuelta a casa, no te extrañe que cuando vuelvas del trabajo te encuentres sorpresas en casa. Hay perros que lo pasan tan mal que se orinan, defecan e incluso vomitan de la ansiedad que llegan a sufrir.
  • Despedida: ¿alguna vez has visto a los perros despedirse entre ellos? Pues tú lo mismo. Cuando te tengas que ir, te vas, y cuando vuelvas a casa ignora a tu cachorro hasta que se calme. De esta forma, conseguirás que su estado emocional se equilibre. La despedida significa ansiedad porque te vas, la llegada a casa significa excitación. Si no quieres un cachorro desequilibrado, no te despidas cuando salgas de casa, ni le saludes hasta que no esté calmado.
  • Atar o encerrar al cachorro en un habitáculo pequeño. Dispón un cuarto para él, donde pueda tener tres juguetes con los que jugar, su cama y su cuenco de agua fría. De los tres juguetes, te recomiendo que uno de ellos sea un Kong, porque es el mejor invento en entretenimiento para perros que se ha fabricado nunca. Si lo atas o lo encierras en un espacio muy reducido, no te extrañe que sufra ansiedad, y ten cuidado, porque esa ansiedad es mucho mayor al estar atado y puede desarrollar a la larga miedo o agresividad.
  • Cambio de rutina: los perros son animales de rutinas. Cuando se rompe la rutina liberan ansiedad, por eso, es tan importante cumplir con los horarios de paseo, de comida, etc. y también de tu hora de ir a trabajar. Yo siempre recomiendo no esperar a última hora para ponerse los zapatos, coger las llaves, el móvil, etc. e irse, sino hacer toda esta rutina en los últimos 30 minutos. De esta forma la ansiedad no será explosiva, no irá de 0 a 100 en 30 segundos, sino que será algo más gradual.
  • Silencio: si cuando estás en casa suele haber ruido de televisión, radio, o de gente hablando, el silencio también puede ir en contra del perro, por lo que hazte con una radio y déjale música puesta. Esto hará que se sienta acompañado y que su soledad no se vea silenciada.
  • Adquirir otro perro para que le haga compañía: esto es un error que cometen muchos propietarios. El cachorro no tiene ansiedad por quedarse solo, sino por quedarse solo sin ti. Si adquieres otro perro, no solo no solucionarías el problema sino que lo agravarías con otros problemas que pudieran surgir: territorialidad, dominancia, envidias, etc.
  • Etc.
Cuando tu cachorro ya tenga claro que tú eres su líder, entrénalo para que se quede solo. Para ello sigue este entrenamiento muy eficaz:
  1. Deja a tu cachorro en una habitación durante 3 minutos y cierra la puerta. Vuelve, abre la puerta y no le saludes. Deja que salga y haga lo que quiera.
  2. Deja a tu cachorro en la habitación durante 5 minutos y cierra la puerta. Vuelve, abre la puerta e ignóralo. Deja que se pasee por la casa.
  3. Vuelve a dejar a tu cachorro en la habitación por 10 minutos y cierra la puerta. Vuelve a abrirla, y repite la operación.
Repite estas tres sesiones de “encierro” durante unos días y observa cómo día a día la ansiedad se va reduciendo.

Y, por último, haga lo que haga tu cachorro en tu ausencia, nunca jamás le regañes. No solo no sabrá asociar tu enfado, sino que todo lo que haya hecho lo ha hecho por sufrimiento, no por portarse mal.

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