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23 febrero 2009

Gatitos en crecimiento

En relación con su peso corporal, los requerimientos de energía y de nutrientes de los animales en crecimiento, son mayores a los de los animales adultos. Los gatitos en crecimiento necesitan un plan de nutrición mayor para poder soportar el rápido crecimiento y proveer un excedente de energía que es tan característico de los gatitos. Durante sus primeras semanas de vida, los gatitos dependen por completo de la leche materna, y no requieren suplementación del alimento. En esta etapa es deseable una tasa de crecimiento de cerca de 100 g por semana, pero obviamente hay una gran variación individual determinada por factores como la nutrición, raza y peso corporal de la madre.

A menudo la suplementación de la leche materna es inadecuada, para esto existen sustitutos de leche especialmente fabricados para gatitos, y deben ser proporcionados a intervalos frecuentes a lo largo de todo el día. Es conveniente mencionar que el gatito también necesitará ayuda para poder defecar y orinar. Las fórmulas diseñadas para humanos, la leche de vaca o cabra no son sustitutos adecuados para la leche de la gata, pues los perfiles analíticos varían considerablemente y es muy importante la selección de un sustituto diseñado especialmente.

A partir de entre las tres o cuatro semanas, los gatitos empiezan a mostrar cada vez mayor interés en el alimento sólido. Para ayudarles a consumir este alimento, a menudo es útil ofrecerles un alimento húmedo, picado finamente en un plato, o alimento seco al cual se le puede humedecer con agua. Este alimento puede ser el mismo que el de la gata o uno diseñado específicamente para gatitos. Una vez que los gatitos comienzan a ingerir alimento sólido, se inicia el proceso de destete, y los gatitos consumirán más alimento sólido gradualmente, hasta que sean totalmente destetados alrededor de las siete u ocho semanas.

En recientes estudios se ha medido el consumo energético de los gatitos derivado del consumo de alimento seco hasta antes del destete total. A las cuatro semanas de edad, los gatitos comen alrededor de 10 g de alimento por día y la mayor proporción de su requerimiento es aportado por la leche materna. A las cinco semanas de edad consumen entre 15 y 45 g/gatito/día. Y así aumentando hasta la octava semana de edad. Esto significa que el consumo alimenticio del gatito, constituye una considerable proporción del total de energía consumida por la gata y los gatitos durante las siguientes etapas de lactancia. El consumo energético promedio de los gatitos, como una proporción del total de la energía ingerida tanto por la hembra como sus gatitos, va de 5% en la semana 4 de la lactancia, a 20% y cerca del 30% durante las semanas 6 y 7, respectivamente.

Una vez que los gatitos han sido destetados, no hay una necesidad real de proveerles leche. De hecho, conforme su tracto digestivo se desarrolla, la capacidad de los gatitos de digerir la lactosa en la leche se pierde gradualmente, llegando incluso a casos de intolerancia total en algunos gatos adultos. Si hay un deseo de dar leche, existen leches especiales con un contenido reducido de lactosa; no obstante siempre deberá contar con agua fresca todo el tiempo.

Los gatitos tienen pequeños estómagos y no solo es recomendable alimentarlos con alimentos densos en energía, sino proporcionárselos frecuentemente. A diferencia de los perritos, los gatitos deben ser alimentados en un sistema a libre acceso, pues en general no tienden a comer de más. Al destete los gatitos deben pesar entre 600 g y 1000 g. En esta etapa ya es evidente que los gatitos machos son más pesados que las hembras, y esta es una característica que se mantendrá a lo largo de todas las etapas de vida. En la siguiente figura, se ilustran curvas típicas de crecimiento para gatitos domésticos de pelo corto.

Los requerimientos energéticos llegan al punto más alto alrededor de las diez semanas de edad, y después de este punto, los requerimientos energéticos por unidad de peso corporal disminuyen gradualmente, aunque todavía permanecen relativamente altos por al menos los primeros seis meses de vida mientras se da un rápido crecimiento.