-
-

10 diciembre 2011

Cómo eliminar el mal olor en nuestros perros

El convivir feliz con nuestra mascota requiere de nuestra adaptación, educación que brindamos a la mascota desde que es cachorro y otros cuidados. De este equilibrio dependerá que podamos vivir libres de olores, manchas y otras gracias que son propias de compartir nuestro espacio y vida con los animales que tanto amamos.

Cómo lidiar con nuestra mascota

La llegada de una mascota a la familia no solo implica el aumento de los miembros de la familia o el de los momentos de felicidad que compartiremos, también implica la posibilidad de pelos en el sofá y la alfombra, los ladridos a cualquier hora, el que nuestra mascota pueda orinar o defecar en lugares no adecuados, en fin, una serie de situaciones que con las tendremos que aprender a lidiar y en otras negociar con la mascota.

¿Qué hacer con los malos olores?

Los perros no tienen que tener malos olores por lo que la presencia de los mismos se tiene que deber a que le hace falta un buen baño o que tiene parásitos que se están desarrollando en su sistema y que lo están afectando.

Lo recomendable en esta situación es llevar al perro a una consulta con el veterinario para que determine las razones del olor fuerte y para evitar el uso de desodorizantes de ambientes que aunque se hace cada vez común no es lo más recomendable.

Lo mejor será ventilar mejor las habitaciones ya que aparte del rociador de perfume que se aplica en las mascotas después del baño, los otros pueden generar algún tipo de alergia en la piel de nuestra mascota.

¿Cada cuanto tiempo deben bañarse?

A las mascotas no se les debe bañar de forma diaria ni semanal, lo recomendable es quincenal o mensual. Una mascota limpia que es peinada a diario y que tiene buen cuidado no debe tener malos olores por lo que sería un error el bañarlos muy seguido.

Si bañamos a nuestra mascota con mucha frecuencia esto puede generar que su piel pierda la grasa natural que la hidrata y protege y esto sí que puede originar que no tengan protección contra las bacterias y que generen un mal olor.

¿El olor varia con la edad?

La edad del perro no determina que tenga mal olor o que su olor sea más fuerte. Sin embargo, si puede ser una señal de que nuestra mascota presenta un problema en los oídos, boca o piel. Por ejemplo, si presenta un cuadro de dermatitis por parásitos esto puede originar mal olor.

Sin importar la edad de nuestra mascota es recomendable el limpiar de forma más profunda sus mantas y camas a fin de evitar que se concentren los malos olores.

Cuánto dura la época de celo en gatas

Cuando tienes una mascota felina, debes saber que su vida sexual es muy intensa. La época de celo en gatas es un período natural en el que estará dispuesta para aparearse. Es bastante fácil darse cuenta de cuándo la está atravesando.

A diferencia de otras mascotas que sólo entran en celo una o dos veces al año, la gata puede hacerlo todos los meses. No hay una fórmula exacta para saber cuándo ocurrirá como en las perras, sino que la frecuencia del celo en gatas es aleatoria.

El ciclo reproductivo de los felinos consta de cuatro fases, lo que conocemos como época de celo es el estro. Te darás cuenta de que tu gata está en celo porque se pone demasiado cariñosa, pegajosa digamos, además maulla mucho y más fuerte, y se restriega contra la gente y las cosas y puede llegar a sacarte de quicio.

Es en este período en que puede aparearse con el macho, y eso es lo que buscará a toda costa. El estro dura de cuatro a seis días si logra realmente el apareamiento, si esto no sucede, el celo se extenderá durante un período de entre 10 y 15 días. Así que ya ves, tu gata puede estar prácticamente la mitad de su vida en celo, esto depende mucho del clima, del ambiente y de la vida que lleve tu mascota.

06 diciembre 2011

Salud dental de perros y gatos

Al igual que ocurre en las personas, mantener una correcta higiene dental es fundamental para evitar posibles problemas de salud en nuestra mascota. La dentadura de los perros y gatos se compone de dos arcadas (superior e inferior) y cuatro tipos de dientes (incisivos, caninos, premolares y molares).

La falta de higiene buco-dental en mascotas como los perros y los gatos da lugar a que se desarrolle un problema periodontal que provoca enfermedades que afectan a los tejidos que sujetan los dientes, desde una gingivitis (leve inflamación de las encías) hasta la perdida total de piezas dentales, lo que ocasiona dolor y malestar y en ocasiones puede provocar que nuestra mascota deje de comer.

Después de comer las bacterias se adhieren a la superficie del diente y comienzan a formar placa bacteriana que si no se elimina puede mineralizarse y convertirse en sarro, esto da lugar a una enfermedad periodental.

Si no se realiza una limpieza profunda y un tratamiento adecuado, el problema evoluciona y las encías comienzan a sangrar (esto provoca el mal aliento, halitosis), los dientes pierden sus sujeción y comienzan a caerse. Además existe la posibilidad de que las bacterias pasen a través del torrente sanguíneo a otros órganos produciendo infecciones graves.

El diagnostico de las enfermedades periodentales debe realizarlo un veterinario mediante la exploración de la cavidad bucal. Lo habitual es que se realice una limpieza profunda de los dientes mediante ultrasonido, este proceso es bastante molesto por lo que normalmente se realiza bajo anestesia.

Puedes prevenir este tipo de problemas siguiendo unos consejos básicos que te comentamos a continuación, recuerda que la prevención es la mejor forma evitar las enfermedades periodentales en tu mascota:

– Higiene diaria: es importante acostumbrar a nuestra mascota a dedicar unos minutos a la higiene dental, de esta forma se acostumbraran a que podamos manipular su boca.

– Alimentación: utilizar siempre pienso seco, la comida casera o de lata debe convertirse en un capricho puntual. El pienso tiene un efecto de abrasión sobre el diente que ayuda a evitar la fijación de la placa. Además existen productos específicos en el mercado que ayudan a reducir la aparición de placa.

– Revisión periódica: acudir al veterinario de forma inmediata si detectamos inflamación o sangrado de las encías, halitosis o molestias a la hora de comer.

Adiestramiento de perros

El adiestramiento de perros, puede ser tomado como la ciencia o el arte de la comunicación y la negociación con el animal. Gracias a ello, el dueño, establecerá un lazo sumamente estrecho y sano con su perro. Aquí intentaremos acercaros a una definición, desde un enfoque positivo, es decir, de cómo entrenar a su can, sin la intervención de métodos que puedan resultarle agresivos.

De qué se trata el adiestramiento canino.

Si bien es practicado por millones de personas, ésta es una disciplina que en realidad, aún no posee una definición clara. Esta dificultad en su enunciación, se convierte en uno de los motivos por los cuáles los dueños de mascotas, no comprenden la necesidad de que sean adiestradas.

Algunas personas creen que la educación canina es necesaria sólo para perros de trabajo, profesionales o de competiciones deportivas.

Por otra parte, están aquellos que creen que el adiestramiento trata de robotizar o automatizar a los canes a través de alguna técnica sobrenatural, o de programación mental.

Pocos son los que piensan que es precisa la educación de perros de compañía o mascotas, en especial de las razas pequeñas, como por ejemplo los Chihuahua o los Yorkshire Terrier.

Otro de los problemas, originados por esta falta de precisión acerca de lo que es el adiestramiento canino, es el hecho por el cuál, se encuentran gran cantidad de diferencias y discrepancias entre los diferentes adiestradores.

Existe una gran cantidad de posturas al respecto.

En este caso, consideraremos primeramente, que el hecho de que una persona logre, mediante un determinado proceso, que un perro aprenda y tenga una habilidad en algo y logre mantenerla, nos acerca a una buena definición de adiestramiento canino.

Según este primer acercamiento, ésta disciplina implica necesariamente –en forma directa o indirecta- de la intervención de un ser humano.

Por ello, no forma parte de la misma, lo que el perro aprenda sin vuestra intervención, aunque sí sea parte de su comportamiento.

Esta definición, como mencionamos, exige la adquisición y mantenimiento de destrezas. Es por ello, que no es suficiente con que le enseñéis algo nuevo, sino que es preciso, para poder decir que el perro está adiestrado, sostener y perfeccionar lo que ha aprendido. Una vez que las conductas pasan a convertirse en hábitos, ésto se torna más sencillo y no requiere de demasiado esfuerzo.

Los principios del adiestramiento canino

Comprenderlos, os permitirá educar al can con más facilidad y mayor velocidad; a su vez, el conocimiento adquirido, os permitirá realizar estrategias propias de adiestramiento.

La sesión

Se deberá conocer de qué modo planear y llevar a término las sesiones. Saber elegir la cantidad de tiempo a dedicar cada día, el lugar, y cuales serán los criterios de adiestramiento, son puntos fundamentales.

Los ejercicios para tener el control del perro

El perro realizará una serie de ejercicios bajo el pedido de su entrenador. Este tipo de aprendizaje, aparentemente, no sería necesario para perros mascota; sin embargo, los ejercicios de obediencia canina pueden llegar a salvar la vida del propio animal, por lo tanto no es recomendable ignorarlos.



La sociabilización

Es el factor más importante, ya que hará que su carácter sea amigable, confiable y seguro. Esto es fundamental, tanto para la salud mental del propio perro, como para lograr una mejor convivencia con las personas.

Esperamos que estos principios básicos del adiestramiento canino, os hayan orientado en su búsqueda de una propia definición del entrenamiento, y despertado la curiosidad acerca de una nueva forma de relacionaros con su perro.

Desde aquí promovemos y alentamos la educación en forma POSITIVA, SIN MALTRATOS, y por sobre todo, CON RESPETO y AMOR hacia nuestro animal. A disfrutar de un lazo sano con vuestro colega de cuatro patas!

Cómo viajar con las mascotas de manera segura

Los viajes son para disfrutar. Son momentos para relajarte y aprovechar para descansar o compartir ratos con tus seres queridos. Cuando tu mascota es como un miembro de tu familia, no te cuestionarás si llevarlo o no. Sólo deberás tener en cuenta algunos detalles para viajar con las mascotas de manera segura que harán que todos lo pasen en grande.

Para viajar con tu mascota en coche, tienes que tener en cuenta las normas que exigen ciertas precacauciones. El animal no puede viajar suelto, ni en el asiento delantero ni en el trasero. Hay arneses de sujección para el cinturón de seguridad, que pueden ser una solución si no cuentas con la rejilla que lo separe del conductor. Si tu animal es pequeño puede ir en el transportín o jaulita, en el asiento trasero atado al cinto para que si tienes que frenar de forma inesperada no golpee a los pasajeros de los asientos delanteros, ni salga despedido por el parabrisas.

En cuanto a los viajes en avión, cada compañía tiene sus normas de seguridad que deberás cumplir en detalle si quieres que te permitan llevarlo en el vuelo. No olvides poner sus datos en la jaula o transportín. Además viaja con toda la documentación del animal, sus vacunas y su certificado médico, esto te ahorrará problemas con las autoridades ante cualquier control o inconveniente. El microchip es infaltable, al igual que su nombre y teléfono en su collar.

Vigila que el arnés le quede cómodo, y lleva una correa adicional, por si pierdes la suya. Llévale abrigo, comida y agua para el camino, su cojín donde duerme habitualmente es infaltable para que esté cómodo y descanse bien.

01 diciembre 2011

El carácter de los gatos siameses

Los gatos siameses son los que tienen un comportamiento más curioso de toda su especie. Destacan por estar muy ligados a sus amos, y demostrarles mucho su cariño y afecto. Les encanta estar con ellos y podemos decir que, prácticamente, les profesan adoración. De hecho, les cuesta mucho estar solos en casa, con lo que no son los más adecuados para aquellas personas que trabajan mucho fuera del hogar. Los gatos siameses también destacan por ser muy sociables y estar siempre atentos a las personas nuevas que entren en la casa, aunque algunos los contemplarán en la distancia mientras están medio escondidos. De hecho, la curiosidad es una de sus características más definidas: es normal que esta raza curiosee todo lo que vea nuevo dentro de su casa.

La personalidad de los gatos siameses también destaca por ser muy vivos y enérgicos, hasta el punto que pueden pasarse horas saltando y corriendo por toda la casa con una alegría fuera de lo normal, pese a lo tranquilo de su carácter habitual.

Una de las pocas cosas desagradables del comportamiento de los gatos siameses es que son muy activos en el ámbito sexual, con lo que en época de celo se pueden convertir en un poco molestos, especialmente por sus maullidos. De todos modos, merece la pena tener uno de estos gatos en casa. En cuanto se conoce la fidelidad y el cariño de un gato siamés, es muy difícil dejar de quererlo, cuanto más por el amor incondicional que él nos demuestra.

Conducta de perros

¿Vuestro perrito tiene conductas inapropiadas? ¿Qué diríais si pudierais re direccionarlas para generar una nueva conducta positiva o reforzar una ya adquirida? Aquí os acercamos un novedoso método para lograrlo.

Un novedoso enfoque: El principio de Premack

No os preocupéis, puede pareceros un tanto confuso en un principio. Este nuevo enfoque en conducta canina, tiene como objetivo la regulación de las conductas inapropiadas que el perro pudiera haber desarrollado, a través de su canalización positiva.

Básicamente, lo que se busca es incorporar ese mal hábito dentro de su línea de entrenamiento diaria, a fin de que éste sea reglado y controlado por el dueño. De este modo -luego de un cierto tiempo- esa conducta será realizada por el perro, sólo cuando su amo lo desee, es decir, nunca.

Para muchos adiestradores, éste es un planteo absurdo, ya que la idea de utilizar la misma conducta reprobada para modificar la misma, parece totalmente ilógica.

Sin embargo, éste es un método que puede ayudaros a solucionar algunos temillas que pudiesen haber quedado fuera de los modos de entrenamiento habitual.

Esta estrategia, consiste en enseñarle al perro a que realice, la conducta que uno busca erradicar, luego de tener una de carácter positivo. De este modo, la mala acción, sirve como un refuerzo de la buena.

Ejemplos para diferenciar la buena y mala aplicación de este principio

Una situación habitual que podemos atravesar los dueños de perros, se relaciona directamente con la destrucción de nuestros jardines.

Un perro que está habituado a cavar en el parque cuando no estáis presentes, puede ser reeducado.

Veamos dos maneras muy similares, pero que generan resultados distintos en el comportamiento del animal:

Primero, ante esta nueva idea sobre conducta, decides delimitar el espacio donde tu perrito lleve a cabo su tan amado ritual. Es decir, impartes una orden sobre esa conducta, la practicas en reiteradas ocasiones y él la aprende.

Pero un buen día llegas a tu hogar y descubres que, cuando tú no te encuentras, él continúa destrozando tu jardín. ¿Qué pasó?

Veamos una segunda forma de aplicar el Principio de Premack.

Al igual que en nuestra primer situación, tú tienes un perro que gusta cavar y le enseñas a realizar dicha acción, sólo en el espacio que TU has asignado para tal fin.

Pero comprendes, que además del lugar donde puede hacerlo –sólo en una primera instancia-, necesitas que incorpore el hábito de cavar sólo cuando tú se lo ordenes.

De este modo, extiendes su entrenamiento de manera tal que, tu perrito, comprenda que no sólo debe hacerlo en esa porción de jardín que has designado, sino que puede hacerlo sólo cuando lo ordenas. Consecuentemente, no lo dejas sólo en el jardín hasta que haya incorporado esta segunda orden también.

Es únicamente entonces, que gradualmente, el perro irá dejando de lado su mala conducta. Tú lo dejarás solo nuevamente en el parque y no encontrarás un desierto al regresar del trabajo. Tu mascota, habrá incorporado el hábito de que no puede cavar a menos que se lo indiques.

Tú no volverás a dar esa directiva de nuevo. Tu perro habrá aprendido a disfrutar del jardín, sin ansiedad, sin estrés y habiendo descubierto un mundo nuevo de posibilidades que surgieron al dejar de lado esa conducta compulsiva.

Ahora los dos se encuentran más felices y tu parque está más verde.

Archivo del blog